Imagina abrir la puerta de lo que parece una habitación juvenil común. Esta es la Habitatión de Alex, una instalación íntima y simbólica creada dentro de la campaña Preguntar Cura del área de Solidaridad de San Juan de Dios, que cobra una nueva dimensión en el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, celebrado el 15 de julio, visibilizando la necesidad de dotar de herramientas a los jóvenes para su bienestar profesional y personal
La adolescencia es una etapa de cambios intensos. Emociones nuevas, dudas, inseguridades, sueños. En ese escenario, donde muchas veces falta el lenguaje emocional adecuado, nace La Habitación de Álex, una iniciativa del área de solidaridad de San Juan de Dios que transforma lo cotidiano en un espacio de formación emocional.
Una habitación que habla de emociones
Según los expertos, aprender a identificar, regular y compartir lo que sentimos es tan crucial como adquirir habilidades cognitivas. La Habitación de Alex sirve de espejo emocional: sus objetos revelan silencios, miedos y sueños.
La Habitación de Álex no es solo una instalación artística. Es una intervención emocional. Cada elemento del cuarto actúa como detonante de conversación. En ese espacio íntimo, los visitantes se encuentran con las emociones de Álex, pero también con las suyas propias.
Y así se detienen y se preguntan con intención: “¿Cómo te sientes?”, no por cortesía, sino para conectar. En este espacio, la habilidad principal no es técnica: es la escucha, la empatía y el acompañamiento.
El compromiso de San Juan de Dios
En este Día Mundial, las campañas lanzadas por el área de solidaridad de San Juan de Dios, Preguntar Cura y la Habitación de Alex son un puente hacia solidaridad y proponen un espacio seguro para el diálogo. En este sentido, La Habitación de Alex no habla solo del propio Alex: habla de todos los adolescentes que sienten, piensan y necesitan ser escuchados a través de:
- Empatía: tomar en serio lo que un joven nos dice (o no dice).
- Acompañamiento: estar presentes aunque no tengamos respuestas.
- Diálogo constante: seguir preguntando a lo largo del año, no solo una vez.
En estas campañas, cada persona puede experimentar, preguntar o simplemente compartir un instante de tranquilidad emocional. San Juan de Dios ha llevado esta instalación a centros comerciales y espacios públicos para sensibilizar, acercar el mensaje y generar comunidad.
Una campaña repleta de emociones
Las habilidades emocionales son la capacidad de identificar, expresar y gestionar emociones. Son esenciales para la empatía, resiliencia y construcción de relaciones sanas. La campaña fomenta se centra en cuatro competencias clave:
- Conciencia emocional Los mensajes y objetos de Álex permiten a los jóvenes reconocer cómo se sienten.
- Expresión emocional. Al visitar la habitación, los adolescentes se sienten autorizados a hablar. No hay juicio. Solo escucha.
- Empatía. Comprender a Álex es comprender al otro. La habitación se convierte en un espejo que refleja también al amigo, al hermano, al compañero.
- Regulación emocional. La habitación plantea opciones sanas frente al malestar: escribir, pedir ayuda, escuchar música, hablar.
Una instalación que se completa con talleres y recursos, como Henka, el documental Des-nudos, que deshace nudos internos, o los recursos educativos disponibles en preguntarcura.org. Profesionales corroboran que preguntar con interés genera alivio y vínculo y reduce la angustia.En un mundo donde la juventud enfrenta retos emocionales diarios, campañas como esta no solo acompañan: educan, fortalecen y transforman. Porque enseñar habilidades emocionales cura y acompañar fortalece. Y, ahora te toca a ti, y tú ¿cómo estás?