El Hospital Santa Clotilde celebra este año la cuarta edición de sus Jornadas de Cine y Enfermedad Avanzada, una iniciativa que, edición tras edición, se ha consolidado como un espacio de sensibilización y acompañamiento emocional para pacientes, familias y comunidad. Desde el área de solidaridad del centro cántabro, Rosa Fombellida comparte cómo este proyecto ha ido creciendo, impulsado por la convicción de que el cine puede abrir caminos para comprender mejor la vulnerabilidad humana y generar encuentros profundamente transformadores.
Desde sus inicios, las jornadas han buscado utilizar el cine como herramienta para explorar emociones complejas, especialmente aquellas difíciles de nombrar cuando la enfermedad avanzada irrumpe en la vida. Tal como explica Rosa,
“Seleccionar una película es un proceso complejo y tenemos que tener en cuenta diferentes criterios. Lo primero es pensar la temática que queremos abordar: el primer año queríamos hablar del impacto de la enfermedad en la familia y la comunicación; el segundo, la muerte; el tercero, la autonomía y el duelo anticipado; y en esta cuarta edición, el sentido de la vida y el legado. Pero, además, hay que tener en cuenta que sean historias que permitan identificarse con los personajes y generen reflexión, sin olvidar que tienen que ser películas con calidad cinematográfica, entretenidas, que mantengan la atención y la emoción.”
El impacto que generan estas historias en quienes asisten es profundo.
“Los participantes suelen reconocer aspectos de su propia historia o de la de personas cercanas, es como un espejo que les conecta con sus propios sentimientos.”
A través de ese espejo emocional, el cine se convierte en un lenguaje accesible, honesto y compasivo, capaz de acompañar a las personas en momentos vitales especialmente delicados.
Un refugio emocional desde la gran pantalla
En cada sesión, las y los asistentes encuentren un espacio que invita a detenerse y mirar hacia dentro, arropados por la oscuridad de la sala y por narrativas que les hablan directamente al corazón.
“Al acercarse a la vulnerabilidad, el sufrimiento, la muerte, a través de la pantalla, permite a los asistentes adentrarse en ese mundo de sentimientos y emociones de una forma segura. Al mismo tiempo que se remueven miedos, recuerdos, vínculos, que favorecen un cambio de mirada hacia el interior y ayudan a poner nombre a muchas de las cosas que se sienten.”
Ese reconocimiento compartido genera consuelo y alivio. “Ver que son procesos por los que pasan otros les ayuda a no sentirse tan solos y todo esto creo que proporciona consuelo y facilita el proceso emocional.” Así, el cine deja de ser mero entretenimiento para convertirse en compañía, en un espacio de encuentro, en una herramienta terapéutica que conecta y humaniza.
La sensibilización en San Juan de Dios
La sensibilización en San Juan de Dios busca visibilizar realidades complejas en un mundo desigual y frágil, especialmente para los grupos más vulnerables. Este enfoque de sensibilización tiene como objetivo romper prejuicios y estigmas que afectan a las personas en riesgo de exclusión social. Así, se pretende cambiar miradas y transformar realidades, favoreciendo una visión más empática y comprometida con quienes más lo necesitan.
Este proceso de sensibilización se refleja claramente en las Jornadas de Cine y Enfermedad Avanzada. A través de las películas, los participantes no solo exploran sus emociones más profundas, sino que también se enfrentan a realidades que a menudo permanecen invisibles para muchos. Estas narrativas permiten a las personas conectar con los desafíos que atraviesan quienes enfrentan enfermedades avanzadas, abriendo un espacio para la reflexión y la empatía. De esta forma, las jornadas contribuyen a construir una sociedad más inclusiva, compasiva y consciente de las dificultades que atraviesan los más vulnerables.
Además, tras la proyección, se llevó a cabo un coloquio para reflexionar sobre el
afrontamiento de la enfermedad avanzada, la calidad de vida y la necesidad de
humanizar el proceso del final de la vida. En el debate participarán profesionales
del EAPS del Hospital Santa Clotilde, cuyo programa es impulsado por la
Fundación “la Caixa”. Un debate que fue moderado por el periodista y crítico cinematográfico Guillermo Balbona, colaborador habitual de estas jornadas.
Una alianza entre arte y acompañamiento
Uno de los rasgos distintivos de estas jornadas es la colaboración entre el Equipo de Atención Psicosocial (EAPS) y especialistas en cine. Esta unión crea una experiencia integral donde las miradas artística y emocional se entrelazan.
“Los especialistas en cine, como el crítico de cine que nos acompaña en estas jornadas, aportan una visión de la película más artística y estética: ritmo, símbolos, silencios, encuadres y matices emocionales. Y el equipo psicosocial aporta su experiencia en la atención a los procesos de enfermedad avanzada, final de vida y duelo, lo que enriquece enormemente el encuentro.”
El resultado es un espacio seguro, cuidado y respetuoso.
“Se complementan, tratando de crear un espacio emocionalmente seguro que permita identificar y expresar emociones difíciles, un espacio de sensibilización, reflexión y conexión tanto para pacientes y familias como para la comunidad en general.”
Las Jornadas de Cine y Enfermedad Avanzada del Hospital Santa Clotilde continúan, año tras año, fortaleciendo su impacto solidario. Gracias al trabajo del equipo y a la mirada sensible de profesionales, el cine se convierte en un puente que nos acerca, nos conmueve y nos ayuda a avanzar, juntas y juntos, hacia una comprensión más profunda del cuidado y de la vida.