Desde el 4 de diciembre hasta el 6 de enero abrimos las puertas del tradicional Belén de San Rafael, acompañado del Mercadillo Solidario de Navidad, organizado por el Hospital Universitario de San Rafael y el Albergue San Juan de Dios. Te esperamos en la calle Herreros de Tejada 3 (Chamartín, Madrid), con un plan pensado para compartir en familia y con un propósito profundamente solidario.
Una tradición que toca el corazón
El Belén de San Rafael no es solo una representación navideña: es una tradición que ha acompañado a muchas personas a lo largo de los años, en Madrid, con una mirada de acogida y solidaridad. A través de luces, sonido y escenas que evocan el espíritu navideño, este Belén invita a reconectar con la compasión, la esperanza y la fraternidad.
Visitarlo se convierte en una experiencia que va más allá del viaje estético y espiritual: es un recordatorio de que la Navidad también puede ser un momento para reflexionar sobre la dignidad, la justicia social y el cuidado de quienes atraviesan dificultades.
Mercadillo Solidario: cada compra, un gesto de solidario
Junto al Belén, el Mercadillo Solidario de San Juan de Dios ofrece la oportunidad de donar nuevo sentido a objetos con una segunda vida. Cada artículo vendido se transforma en una ayuda real para las personas sin hogar acogidas en el Albergue de San Juan de Dios.
Con tu visita o compra, contribuyes a que quienes carecen del calor de un hogar puedan tener una noche más tranquila, una comida caliente y un acompañamiento humano.
Te esperamos, todas las personas son bienvenidas
Esta Navidad, el Belén y Mercadillo de San Juan de Dios te invitan a ser parte de algo más grande: una comunidad que acoge, que acompaña, que construye. Porque Navidad también puede —y debe— ser sinónimo de esperanza, de cuidado mutuo, de justicia y de humanidad. Te esperamos con los brazos abiertos.
El Belén y el Mercadillo estarán abiertos de lunes a domingo en dos franjas horarias: de 11:00 a 13:30 y de 16:30 a 20:00. La entrada no tiene coste: lo que cuenta es tu presencia, tu mirada, tu deseo de apoyar.
Ven con tu familia, amistades, compañeros de trabajo… o incluso solo — porque aquí encontrarás un espacio abierto, inclusivo, donde lo que importa es compartir un momento de esperanza.